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No es un ahorro hasta que está en tu cuenta de ahorro. |
Ante
todo tenemos que tener claro el concepto
de estas dos palabras como lo es Cultura y Ahorro. Básicamente la cultura es el
conjunto de saberes, creencias y costumbres
de un grupo social. Mientras que el ahorro es la acción de separar una
parte de nuestros ingresos que NO se destina al gasto y que se reserva para necesidades futuras.
Por lo tanto La cultura del ahorro no es otra cosa
que la conciencia de la necesidad de mantener un balance entre los ingresos y
los gastos, de modo que nos quede siempre un excedente productivo para el
futuro.
Una de las principales razones por las que no
logramos ahorrar dinero, es porque consideramos el ahorro como una obligación y
no un estilo de vida. Para conseguir ahorrar debes tomar el tema del ahorro
como una práctica de vida diaria y siempre pensar en cómo logras incorporar esta
práctica a tus actividades. Para que tus prácticas de ahorro sean exitosas
debes ser realista con tus finanzas y no establecer expectativas demasiado
altas que no puedas cumplir. Cuando establecemos metas de ahorro fuera de
nuestra realidad financiera, perdemos la motivación del ahorro porque no es
posible conseguirlas. Es lamentable que actualmente y creo que nunca ha
existido en nuestro sistema educativo (Venezolano) una cátedra obligatoria de “
Educación económica, financiera y del consumidor” donde los jóvenes puedan
aprender lo básico de nuestras finanzas personales y aprender un Lenguaje
financiero que les ayude a crear, mantener y fortalecer su presupuesto familiar
o personal, que puedan entender y manejar conceptos básicos como son: Ahorro,
Ingresos, egresos, presupuesto, dinero, préstamo, crédito, etc. Va a tomar mucho tiempo,
seguramente, recuperar aquella cultura ancestral del ahorro, pero hay que
empezar la tarea reeducativa cuanto antes.
Nunca
olvidemos también que la cultura del ahorro empieza en casa
A menudo, cuando revisamos nuestro presupuesto y nos damos cuenta que
han pasado los años y no hemos sido capaces de ahorrar. Te preguntas cómo le
hacen otras personas que en las mismas circunstancias han podido lograr formar
un patrimonio. Incluso llegas a fantasear en sacarte la lotería o maneras
descabelladas de conseguir dinero. Es
obvio que la diferencia entre esas personas y tu hay una diferencia que
consiste en la forma de administrar el dinero. Y ¿qué hacer en un mundo lleno
de tentaciones donde la publicidad y las comodidades nos invitan a gastar
nuestros ingresos? No hay remedio para eso, ya que el ambiente no cambiará para
nosotros, pero en cambio, nosotros sí podemos cambiar y con mucha voluntad,
inculcarnos la cultura del ahorro. Así
que a partir de tu próxima quincena, toma una libreta y apunta todos los gastos
que tienes y asigna un porcentaje fijo para ahorro. Así es, un porcentaje que
deberás destinar al ahorro sistemáticamente; y si tienes que sacrificar una ida
al cine o cualquier otro gusto, pues ni modo. El ahorro se respeta porque ese
hábito que desarrolles debe quedar fijado en tu subconsciente; y es que en el
momento que omitas uno de los ahorros, comenzarás a brincarte más y más y el
hábito del ahorro se habrá perdido. Y
ese hábito deberás heredarlo a tus hijos. Para fortalecer buenos hábitos y
cultura financiera aquí te dejo algunas recomendaciones:
Antes de sugerirte dichas recomendaciones, POR FAVOR “NO” vayas a empezar con los peros y las excusas, o a echarle la
culpa al gobierno, al vecino, a la situación actual, a que ganas muy poco, que no
te alcanza, te recuerdo esta frase que más adelante en otro artículo les
explicare con detalles “ PAGATE A TI
PRIMERO “ dicho todo esto te puedo hablar con experiencia propia, desde
hace mucho tiempo vengo aprendiendo y aplicando todo esto y me ha dado
resultado eso si con mucha perseverancia y dedicación, tanto así que he tomado
la decisión de escribir este artículo y poner a la orden de Ustedes todos mis
conocimientos y experiencias, bueno mis queridos lectores vamos al grano con
las recomendaciones:
1) No ahorres dinero únicamente,
el ahorro se debe contemplar con un proceso que abarque todas las actividades
humanas que tengan un gasto, no solo de dinero sino de energía, recursos,
tiempo y cualquier otra cosa que implique un gasto.
2) Cuando tengas una
cantidad de dinero ahorrado busca la manera de INVERTIRLO ya que todos sabemos el problema de la INFLACION en nuestro País y en el banco
ese dinero se devalúa.
3) Elabora un presupuesto semanal
- quincenal donde reflejes todos tus gastos (Pasajes, comida, servicios, etc) se
que te parecerá algo difícil precisamente por el problema que tenemos de la inflación
y para nadie es un secreto que los precios cambian de un día para otro pero por
eso se llama “ presupuesto “ y esto significa tener un estimado, saber más o
menos cuanto gastamos semanal, quincenal o mensualmente para que de esa manera
tengamos conocimientos de la cantidad de dinero que debemos disponer cada
cierto tiempo y sé que en ocasiones NO
CUBRIMOS lo básico y efectivamente el darnos cuenta de ese problema ya es
un gran paso porque sabemos dónde estamos ubicados.
Una vez realizado, de nada servirá si no hay una apuesta decidida en cumplir
las premisas que se han marcado. La
constancia y la tenacidad son claves.
4) Haga una lista de las cosas
que quiere antes de salir a comprar como un loco.
5) Lleve
comida de la casa a su trabajo. Siempre
será más barato y hasta más saludable que conseguir comida por fuera.
6) No se deje llevar por la publicidad. Las marcas están hechas para hacernos
consumir más, eso significa gastar más dinero.
7) Haga
las compras de navidad a lo largo del año. El mejor
momento para encontrar el regalo perfecto para sus seres queridos son las
temporadas de descuentos. En navidad, muy pocas tiendas ofrecen grandes
descuentos. Por eso, tenga la lista de regalos a mano para cuando se encuentre
con una buena oportunidad, lo pueda hacer gastando menos.
8) Mantenga en su hogar una pequeña cantidad de dinero que hará
la función de un FONDO DE EMERGENCIAS
sobre todo si en el hogar hay niños.
Bueno mis queridos lectores ya para finalizar quiero
decirles que poco a poco y con mucha constancia y voluntad, podrás desarrollar en tu
familia esa cultura del ahorro que quizá abandonamos cuando éramos solteros y
contábamos con un trabajo y presupuesto holgado. Esos días ya pasaron y empieza
el verdadero plan de vida y recuerda que el ahorro no
es un tema de cantidades sino de hábitos,
constancia y disciplina. No ahorres
lo que te queda después de gastar, más bien gasta lo que te queda después de
ahorrar. No es un ahorro hasta que está
en tu cuenta de ahorro.
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