Soy una persona
agradecida digo gracias y demuestro gratitud frecuentemente
de muchas formas, para que mi Dios Todopoderoso, mi familia, mi vida, mi entorno
y todos mis seres queridos sepan cuánto aprecio todo y a todos en mi vida, así
como también celebro mis triunfos y los triunfos de mis amigos y conocidos, constantemente
me descubro y descubro a la gente a mi alrededor haciendo las cosas bien”. Dar
las gracias es sumamente importante tanto en la vida como en los negocios. ¿Con
qué frecuencia das las gracias? ¿Es difícil para ti dar las gracias? Quizá en
estos tiempos tan acelerados en que las personas se mueven a mil kilómetros por
hora se olvida este pequeño detalle como lo es “la gratitud” tiene tanto poder que si
se aplicara diariamente obtendríamos mejores resultados en todos los aspectos
de la vida.
Te propongo este
ejercicio: tómate un tiempo para escribir una lista de 50 cosas que te permitan
ser agradecido, para empezar con mayor enfoque podrías hacer una lista de
las cosas que más disfrutes en tu vida, por ejemplo: escuchar, comer, tocar,
observar… y en cuanto a tu trabajo lo que más te guste de él y de tus
compañeros de labor o de los que participan en tu equipo. Después que
identifiques tus áreas de oportunidad, piensa cómo aplicarás estas acciones
para que tu vida laboral y personal se desarrolle en armonía, y generes un ambiente equilibrado entre las personas con
las que te relaciones.
En las negociaciones,
inversiones, proyectos, etc. también es importante saber agradecer, aunque
después se utilice una estrategia agresiva para conseguir los objetivos, además
se debe hacer mirando a los ojos y con total seguridad, recuerden, al decir
gracias, hay que hacerlo de una forma que impacte en la persona, con seguridad.
La persona que expresa su
agradecimiento también se siente bien, aunque puede que las primeras veces
pueda costar un poco a algunas personas, hace que se sienta más feliz y
modifica incluso su actitud ante la vida, esto también incidirá en unos mejores
resultados de todo lo que se haga, un mejor clima alrededor y un nuevo camino hacia el
éxito.
Dicen que la palabra “Perdón” es la más difícil. Sin embargo, creo que “Gracias”, para algunos, lo es aún más. La gratitud es un valor para
muchos olvidado, que puede abrirnos muchas puertas en la vida personal y
profesional. Probablemente eso refleje lo difícil que es para algunas personas
de nuestro entorno expresar gratitud. Hay quienes dicen: “No la expreso, pero la
siento”, pero no somos adivinos para saber
cuándo otra persona está agradecida con nosotros o no. La gratitud no es una
congratulación o un premio, la gratitud es una muestra de empatía hacia la persona que
desinteresadamente nos ha dado una mano.
Hoy te invito a que
expreses gratitud, puede ser a tu manera, con tus propias palabras, pero hazle
sentir a quienes te rodean que lo que hacen por ti es importante,
eso los hará sentirse importantes a ellos, y con eso te ganarás su respeto y
simpatía. En el trabajo, la gratitud es esencial para una buena relación
laboral, y en la vida personal, es igual de fundamental para relaciones
familiares y de pareja exitosas.
Practica la gratitud todos los días
La gratitud es un gran
valor, hay que practicarlo todos los días. La gratitud es un sentimiento
agradable, a la vez que tierno, de calor, de simpatía y de deuda hacia otra
persona porque esa persona nos ha tratado con una amabilidad o con una
generosidad inesperada. Cuando expresamos gratitud con cada respiración, nos
convertimos en una sinfonía de compasión, amor y comprensión, y las fronteras
separadoras de nuestro interior se disuelven en la conciencia de nuestra unidad
con todo, incluso en los momentos más negros de la vida podemos abrirnos con reverencia y gratitud, llenos de gracia, sabiendo que las crisis dan a luz
nuevas oportunidades. No podemos ejercer mucho poder sin la gratitud porque es
la gratitud la que nos mantiene conectados con la fuerza.
El sentimiento de
gratitud no corresponde a una de las emociones básicas. Todo lo contrario. Para
experimentarla se requieren una serie de procesos complejos en la mente. No todo el mundo puede
experimentar gratitud. Es una virtud reservada para los
espíritus más elevados y para las inteligencias mejor desarrolladas.
A diferencia de otros
sentimientos, el de la gratitud no aparece como un impulso simplemente. La gratitud exige que haya un
sistema de valores éticos, en donde estén resueltos los conceptos de dar y recibir,
además de una renuncia a la visión egocéntrica de la vida. No solamente los
seres humanos experimentan gratitud sino también los animales superiores
cuentan con esta virtud, aunque la expresen en forma rudimentaria, un perro, por ejemplo, entrega su lealtad a quien se ocupa de
cuidarlo y amarlo.
Las personas que no son capaces
de experimentar gratitud tienen un elevado narcisismo. No solamente tienen problemas de memoria,
sino que también dan por sentado que merecen toda la ayuda que reciben. De
hecho, muchos de ellos se atribuyen por completo los beneficios que obtienen y
omiten por completo lo que los demás aportaron para poder lograrlos. Quien ha
pasado por dificultades y las ha resuelto, sabe el inmenso valor que tiene la
ayuda de otros. Nada como sentirse impedido para algo, o atrapado, o vencido,
para entender que la mano que otro tiende es un verdadero regalo del cielo.
José G. Román
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